Celebramos el cumpleaños, el día que nacimos, cerrando un año más vivido y abriendo otro con los días para estrenar. Sabemos lo que hemos vivido hasta el día de hoy, pero nadie sabe con certeza que se encontrará en el año que comienza. Somos frágiles y todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos.

Celebrar la vida, el ahora y aquí, el camino recorrido y lo qué nos queda por recorrer.

La vida no es más que esto, un camino que se va haciendo poco a poco, con un punto de partida al nacer y un punto final cuando mueres. 

Caminos que vas trazando a cada paso y decisión que tomas, puedes equivocarte en un cruce y  encontrarte en un lugar al cual preferirías no haber llegado, y puede costarte penas y trabajos reencontrar el camino amable que te lleve a lugares más confortables. Puedes perderte y necesitar el apoyo de personas amigas y cercanas para ayudarte a encontrar tu camino. También podemos recorrer caminos tranquilos, sin demasiadas complicaciones, o subir senderos que nos exigen un esfuerzo y nos llevan a cumbres que no habíamos imaginado que subiríamos y donde la euforia se hace presente.

Caminos de soledad, de amistades, de familia, de compañeros y compañeras de trabajo y de activismo, caminos compartidos con la persona estimada...

Cuando tenía quince años las personas de 40 me parecían muy mayores, ahora cumplo 68 y la gente de 78 no me parece tan mayor, y la de 40 las veo en su plenitud biológica y vital. En mi juventud creía e idealizaba un mundo mejor, más solidario, más pacífico... el mundo que tenemos ahora no encaja con estos ideales; al contrario, parece que vayamos directos al abismo. Pero, a pesar de todo, continúo teniendo esta pizca de esperanza en la humanidad, en un futuro no distópico y en mí misma.

Así que celebremos la vida y los días que tenemos por estrenar, !continuemos haciendo camino!

Laura M

Castellar del Riu - Bergueda



 

Comentarios

Entradas populares de este blog