Ahora ya soy viejo, mis raíces se adentran en la tierra y se expanden, ramas me quedan pocas però aun Fuertes, la primavera ya se nota en ellas. Mi tronco amplio, lleno de cicatrices, nudos y agujeros, se abre como un refugio y acoge en su interior a personas y animales... Si, soy muy grande y muy viejo... Ella viene a menudo y me habla. Me venera como un ancestro y me dice que le gustaría ser como yo, árbol fuerte y resistente al paso del tiempo y de la vida, arraigado a la tierra y mirando el cielo. Ella que es pequeña, frágil y con poco tiempo en esta vida, me mira con anhelo y deseo de permanencia. Cada vez que viene entra al interior de mi tronco, como en un sueño o un cuento, y explora curiosa las señales del paso del tiempo, se sienta y se deja envolver por el silencio interior, el mío, el de ella. Y ella se piensa raíz, se cree ramas se transforma en naturaleza. Castanyer d'en Cuch, Montseny, Cataluña LauraM